Con motivo del 60º aniversario de La novicia rebelde (The Sound of Music), la película con Julie Andrews se repuso en algunos cines argentinos, en horarios especiales.
Ganadora de 5 Oscar, entre ellos, mejor película, música y dirección, para Robert Wise (que ya lo había ganado por otro musical, Amor sin barreras). Andrews fue candidata, pero perdió con Julie Christie (Darling), aunque venía de ganarlo un año antes, por Mary Poppins.
La historia se basaba en hechos reales: una novicia deja un convento para ser la institutriz de los siete hijos de un militar, en la Austria de 1938.
Vamos a repasar algunas anécdotas y recordar cómo Christopher Plummer, el Capitán Von Trapp empezó odiando a Julie Andrews, a la película, al tema Edelweiss y que llegaba borracho a la filmación.
Julie Andrews como María. El viento de las hélices del helicóptero la hacía perder el equilibrio… Fotos Archivo Clarín
Julie Andrews cambia de look, y Christopher Plummer odiaba todo
- Julie Andrews iba a rodar con el pelo largo y de su castaño natural. Sin embargo, un intento de darle reflejos dorados la dejó con una “melena naranja brillante”, y un corte de pelo “para controlar los daños”, que resultó en el corte rubio rojizo que luciría en la película. Después de La novicia rebelde, llevar el pelo corto sería el “look característico” de Julie Andrews.
- A Christopher Plummer le disgustó profundamente trabajar en esta película. Era conocido por referirse a ella como El Sonido del Moco y comparó trabajar con Julie Andrews con “recibir un golpe en la cabeza con una gran tarjeta de San Valentín todos los días”. Christopher Plummer admitió que Andrews le parecía insoportable y molesta durante el rodaje, refiriéndose a ella como Ms. Disney ante el resto del reparto y el equipo. Más tarde, admitió haber sido inmaduro en sus sentimientos y que Andrews era una gran actriz que se comportaba como una auténtica profesional. Ambos terminaron como buenos amigos.
- Andrews afirmó que el cinismo de Plummer probablemente contribuyó a su actuación y a la película, evitando que fuera demasiado sentimental.

El corte de pelo de Julie Andrews iba a ser otro: lo adoptó para siempre.

