El incremento rondará el 3,8% promedio en ambos casos, según fuentes oficiales. Habrá efecto del traslado de la suba del tipo de cambio en los últimos meses
El Gobierno oficializó este viernes un incremento promedio del 3,8% en las facturas de gas desde noviembre, que se sumará a un ajuste similar en las tarifas eléctricas previsto para el lunes, según confirmaron fuentes oficiales a Infobae.
Estos aumentos superan la inflación proyectada, estimada en torno al 2,5% por consultoras privadas, debido al traslado a tarifas del encarecimiento del dólar en los últimos meses, impulsado por la incertidumbre electoral.
La Secretaría de Energía, bajo la dirección de María Tettamanti, dispuso que a partir de noviembre las distribuidoras puedan contratar energía directamente con las generadoras, eliminando la intermediación de Cammesa para grandes usuarios. Sin embargo, los residenciales seguirán bajo el esquema vigente.
Además, el Gobierno nacional estableció un nuevo aumento en el recargo que financia el subsidio para usuarios de zonas frías, llevándolo de 7% a 7,2%. El costo del fluido, junto con las tarifas de transporte y distribución, determinado por esta medida, se reflejará en la tarifa final a partir de noviembre con un impacto total del 3,8 por ciento.
María Tettamanti, secretaria de Energía
Estos ajustes se suman a las subas mensuales en combustibles y en el servicio de Aysa en el AMBA, que rondan el 1%, vinculadas a un incremento parcial de los impuestos incluidos en sus precios. Aún no se ha definido la magnitud del aumento que aplicarán las petroleras.

